Aire comprimido para el tratamiento de aguas: soluciones para instalaciones más eficientes
El tratamiento de aguas residuales requiere procesos cada vez más eficientes, fiables y controlados. Tanto las empresas especializadas en el diseño, construcción y mantenimiento de plantas de tratamiento como aquellas industrias que generan aguas residuales necesitan equipos capaces de trabajar de forma continua y adaptarse a las exigencias de cada instalación.

El aire comprimido y las soplantes de baja presión desempeñan un papel fundamental en diferentes etapas del tratamiento. En Macroinsa, como especialistas en soluciones de aire comprimido y tecnología industrial, ponemos a disposición de nuestros clientes soluciones Atlas Copco adaptadas a las necesidades de este tipo de instalaciones.
Cuatro aplicaciones donde el aire marca la diferencia
El aire comprimido interviene en diferentes fases del tratamiento de aguas residuales, desde los primeros procesos de separación hasta el control de determinados elementos de la planta.
- Eliminación de arena: En las primeras etapas del tratamiento, el aire comprimido ayuda a separar la arena y otras partículas presentes en el agua. Se trata de una aplicación que requiere presiones relativamente bajas y un suministro de aire fiable.
- Tratamiento aeróbico: Es una de las aplicaciones más importantes. Los procesos biológicos necesitan un suministro continuo de oxígeno para favorecer la eliminación de contaminantes. La demanda de aire puede variar a lo largo del día, por lo que disponer de sistemas capaces de adaptar el caudal a las necesidades reales permite mejorar la eficiencia energética. En este tipo de aplicaciones, Atlas Copco ofrece diferentes tecnologías de soplantes, incluyendo soluciones trilobulares, de tornillo y centrífugas de levitación magnética, que permiten adaptar el equipo a instalaciones de diferentes capacidades. Las soplantes exentas de aceite Clase 0 evitan añadir aceite al aire durante la compresión, un aspecto especialmente relevante cuando el aire entra en contacto con el agua durante el proceso.
- Retrolavado de filtros: Los filtros necesitan limpiarse periódicamente para evitar obstrucciones. Durante el retrolavado, el aire ayuda a desprender la suciedad y los materiales acumulados, manteniendo el sistema en condiciones adecuadas de funcionamiento.
- Aire de planta: El aire comprimido también se utiliza para accionar válvulas neumáticas y controlar diferentes flujos dentro de la instalación. Para estas aplicaciones pueden utilizarse compresores de media presión y pequeña capacidad.



Una solución que debe adaptarse a cada planta
No todas las instalaciones de tratamiento de aguas tienen las mismas necesidades. El tamaño de la planta, el proceso utilizado, la demanda de aire, las horas de funcionamiento y las condiciones de trabajo son algunos de los factores que deben tenerse en cuenta a la hora de seleccionar los equipos.
Por ello, para las empresas de ingeniería, construcción y mantenimiento de plantas de tratamiento de aguas, disponer de un proveedor especializado permite contar con soluciones adecuadas desde el diseño de la instalación y durante toda su vida útil.
También para las industrias que generan aguas residuales, optimizar el sistema de aire puede contribuir a mejorar el funcionamiento de sus procesos de tratamiento y controlar uno de los consumos energéticos asociados a estas instalaciones.
Nuestro objetivo es ayudar a cada cliente a encontrar la tecnología que mejor se adapte a su instalación, teniendo en cuenta no solo las necesidades actuales, sino también la fiabilidad, el consumo energético y el mantenimiento del equipo a largo plazo.

